sábado , febrero 23 2019

Lupus Sistémico Eritematoso

Por: Dra. María Elena Chirino-Socías

El Lupus Sistémico Eritematoso (Lupus) es una enfermedad del sistema inmunológico, en donde este sistema crea anticuerpos (“defensas”) que atacan a nuestros propios órganos. La razón verdadera de porqué esto ocurre, no es del todo conocida.  Se postula una predisposición genética heredada unido a infecciones previas, agentes del ambiente, factores hormonales, estrés, exposición a medicamentos e incluso exposición a la luz solar. Es una enfermedad muy compleja, con variadas manifestaciones y un amplio espectro de enfermedad. En muchos casos, el Lupus puede simular o imitar las manifestaciones de otras enfermedades y ser fácilmente confundido.

Esta enfermedad puede tener una gran variedad de manifestaciones, como por ejemplo: dolor e inflamación de las articulaciones, anemia y otras manifestaciones en la sangre, enfermedad renal, manifestaciones en la piel y muchas otras. Debemos dejar claro que no estamos hablando de una enfermedad contagiosa o de cáncer, errores muy comunes entre aquellos que tienen dudas con relación al tema. Muchos casos tardan años en ser diagnosticados porque los síntomas y signos de la condición pueden ser muy variados y la enfermedad es muy compleja. La sospecha clínica en la evaluación original de estos pacientes es sumamente importante a la hora de hacer un diagnóstico temprano y adecuado. El médico sub-especialista que se dedica al diagnóstico y tratamiento de esta condición y muchas de sus complicaciones es el Reumatólogo. El Lupus no tiene cura, pero puede ser tratado y en muchísimos casos ser controlado.

El Lupus se manifiesta mayormente en la segunda o tercera década de vida, pero puede ocurrir a cualquier edad. Es diez veces más común en las mujeres que en los hombres. Puede ocurrir en todas las razas o grupos étnicos, pero históricamente ha sido más frecuente y más severo en los pacientes con herencia afroamericana, también ocurre con frecuencia en las asiáticas y latinas.

Una vez diagnosticado el Lupus, hay múltiples medidas que se pueden poner en práctica para proteger la salud de cada paciente. Lo primero es la educación.  Cada paciente debe ser educado por su médico con relación a su condición, que esperar para el futuro y las alternativas de tratamiento y cuidados disponibles. La alimentación debe ser balanceada y saludable y en muchos casos debe ser modificada acorde a las necesidades médicas y complicaciones de cada paciente. La actividad física y el ejercicio aeróbico de bajo impacto son muy importantes. El apoyo social y psicológico es importante para manejar la ansiedad asociada a este diagnóstico crónico y sus posibles complicaciones. Estar activo en actividades familiares y sociales le ayudará a sentir que pertenece a un grupo que lo apoya. Practique sus creencias religiosas.

El tratamiento médico para el Lupus también es muy variado y dependerá de las manifestaciones de cada caso en particular. La enfermedad no se cura, pero podría llegar a estar en fases donde se considera durmiente y el paciente está tan estable, que parece curado. Algunos pacientes podrían estar en terapias combinadas con más de un medicamento. Los efectos adversos de estos medicamentos pueden ser muchos, por lo tanto, solo deben ser utilizados cuando los posibles beneficios sobrepasan a los riesgos. Su reumatólogo lo orientará en cuanto a los efectos adversos y ordenará todas aquellas pruebas y análisis que considere necesarios para detectar complicaciones o efectos adversos lo antes posible. Entre los tratamientos con los que contamos están:

  • Antiinflamatorios no esteroidales (derivados de aspirina)
  • Antimalariales ej. Hidroxicloroquina
  • Cortico esteroides
  • Immunomoduladores (azatioprina, ciclofosfamide, ciclosporina, mycofenolate)
  • Biológicos-Medicamentos que hoy día están en proceso de investigación. Recientemente fue aprobado el uso de belimumab para el tratamiento de ciertas complicaciones del Lupus. Algunos otros biológicos no han sido aprobados aún, pero en muchos casos pueden ser utilizados por el médico,  cuando se considera que el producto puede ser de gran beneficio al paciente.
  • Múltiples medicamentos para tratar síntomas, complicaciones o manifestaciones concurrentes.

El Reumatólogo dirige el tratamiento y el seguimiento de los pacientes de Lupus, pero muchas veces consulta a otros sub-especialistas y profesionales de la salud para ayudarse en el manejo de complicaciones específicas de la condición. Una vez que usted como paciente entienda su condición y su tratamiento, sea cumplidor con sus citas y coopere con el tratamiento.

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