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Todo lo que debes saber sobre el reemplazo de cadera

Todo lo que debes saber sobre el reemplazo de cadera

El reemplazo de cadera es un procedimiento quirúrgico llevado a cabo en personas con daños severos en esta parte del cuerpo. Se da como última opción cuando otros tratamientos como la fisioterapia, los analgésicos o el ejercicio no lograron mejora la condición.

La razón más común para esta operación es la osteoartritis, que causa dolor, hinchazón y reduce en gran medida la movilidad de las articulaciones.

Los perfeccionamientos en técnicas quirúrgicas y tecnología de reemplazo articular han aumentado enormemente la efectividad del reemplazo total de cadera.

Procedimiento

La cirugía de reemplazo de cadera es un procedimiento seguro y efectivo para aliviar el dolor; aumentar el movimiento y ayudar a retomar las actividades cotidianas normales.

En esta procedimiento el cirujano retira el cartílago y el hueso de la articulación de la cadera que están lesionados y los reemplaza con piezas nuevas artificiales.

El principal objetivo de este procedimiento es aliviar el dolor, ayudar a que la cadera funcione mejor y mejorar el caminar u otros movimientos.

No hay restricciones absolutas de peso ni edad para el reemplazo total de cadera. Las recomendaciones para la cirugía se basan en el dolor y la discapacidad de un paciente, no en su edad.

La mayoría de los pacientes que se someten a reemplazo total de cadera tienen entre 50 y 80 años.

No obstante se han realizado con éxito reemplazos totales de cadera desde el joven adolescente con artritis juvenil al paciente anciano con artritis degenerativa.

Razones por la que podrías necesitar este procedimiento

Hay varias razones por las que los médicos podrían recomendar la cirugía de reemplazo de cadera. Las personas que se benefician de la cirugía de a menudo tienen:

  • Dolor de cadera que limita las actividades cotidianas, como caminar o flexionarse.
  • Dolor de cadera que persiste en reposo, ya sea de día o de noche.
  • Rigidez en cadera que limita la capacidad de moverse o levantar la pierna.
  • Alivio inadecuado del dolor si se usan medicamentos antiinflamatorios, terapia física o soportes para caminar.

Exámenes

El cirujano ortopédico debe pedirle a su médico de atención primaria que le haga un examen físico completo antes de la intervención quirúrgica.

De la misma manera es necesario llevar a cabo varios exámenes como análisis de muestra de sangre y orina, electrocardiograma (EKG) y radiografía de tórax.

Lo anterior es necesario para estar seguros de que se está lo suficientemente saludable para entrar a cirugía y completar el proceso de recuperación.

Adicionalmente los pacientes con condiciones médicas crónicas como enfermedades vasculares, deben ser evaluados por un cardiólogo, que asegure con exactitud si el paciente puede ingresar al quirófano.

Por otra parte, es importante que informarle al cirujano ortopédico acerca de los medicamentos que está tomando.

Así, el cirujano o el médico de atención primaria le aconsejará qué medicamentos debe dejar de tomar y cuáles puede seguir tomando antes de la cirugía.

Si tiene sobrepeso, su médico puede pedirle que pierda peso antes de la cirugía para minimizar el esfuerzo en su nueva cadera y posiblemente reducir los riesgos de la intervención.

Riesgos

Aunque las infecciones después del reemplazo de cadera no son comunes, una infección puede ocurrir si ingresan bacterias en la sangre.

Por ello es importante que las personas con antecedentes de infecciones urinarias recientes o frecuentes obtengan una evaluación urológica antes de la cirugía.

Los hombres mayores con enfermedad de próstata deben considerar completar el tratamiento requerido antes de tener la cirugía.

Para terminar, es importante tener en cuenta que el problema más común después de una cirugía es la dislocación de la cadera. Debido a que la cadera artificial es más pequeña que la articulación original, por ello, puede salirse de la cavidad.

Debido a que la cadera artificial es más pequeña que la articulación original, por ello, puede salirse de la cavidad.

El reemplazo de cadera también puede causar coágulos sanguíneos y como lo dijimos anteriormente infecciones. Así que es recomendable, después de un reemplazo de cadera, llevar un estilo de vida saludable, seguir las recomendaciones del especialista y evitar actividades, como correr o realizar deportes de alto impacto.

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