sábado , noviembre 9 2019
Consecuencias emocionales de las enfermedades reumáticas
Estudios recientes han revelado la existencia de una estrecha relación entre las reacciones emocionales y el avance real de las enfermedades reumáticas.

Consecuencias emocionales de las enfermedades reumáticas

Por: Vilmania Mambrú Tavarez, Psy. D, Directora de Programas Graduados – Universidad Ana G. Méndez, Recinto Cupey y miembro de la Junta Directiva de la Fundación de Enfermedades Reumáticas de Puerto Rico – FER. (Consecuencias emocionales de las enfermedades reumáticas).

Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública | Artritis y Reumatología

En los Estados Unidos actualmente aproximadamente 70 millones de personas sufren de algún tipo de artritis, problemas articulares crónicos u otras enfermedades reumáticas. Aunque la palabra artritis significa inflamación de las articulaciones, también este término es utilizado para describir más de 100 enfermedades reumáticas y condiciones de salud que afectan las articulaciones; los tejidos que rodean la articulación del tejido conectivo, entre otros.

La localidad y severidad de los síntomas que presenta el paciente puede variar dependiendo del grado en que se encuentra la enfermedad. Generalmente, las enfermedades reumáticas son caracterizadas por el dolor y la rigidez que presenta el paciente en y alrededor de una o más articulaciones.

La sintomatología podría desarrollarse de forma gradual o simplemente puede aparecer de repente en la vida del paciente. Algunas de estas condiciones podrían implicar no solamente al sistema inmune, sino también a varios órganos internos del cuerpo.

Salud Mental

Desde hace algunos años los profesionales de la salud mental han trabajado en el área de la psicología de la salud para poder aportar al bienestar emocional de los pacientes reumáticos y los han educado sobre el aspecto emocional que acompañan las condiciones reumáticas.

Estudios recientes han revelado la existencia de una estrecha relación entre las emociones negativas y el avance real de la enfermedad.

Esto permite que el paciente esté consciente, pues de esto depende tener una mejor calidad de vida. No es hasta que el paciente acepta, entiende y decide convivir en paz con la enfermedad que logra una verdadera oportunidad de vivir su vida a pesar de no comprender, en ocasiones, qué sucede con su cuerpo.

Desde hace varios años se ha investigado sobre la causa de los cambios emocionales de estos pacientes, quienes -en un inicio- eran clasificados como pacientes con trastornos somatomorfos o sencillamente pacientes somáticos.

La dificultad en la persona surgirá cuando desconozca cómo canalizar sus emociones y no aprender a desconectarse de estas incomodidades emocionales -por no recibir ayuda psicológica a tiempo- en lugar de enfocarse en algo productivo para su salud.  

Las reacciones emocionales

Las emociones mayormente relacionadas con las enfermedades reumáticas son la ira, la ansiedad y la depresión, las cuales hacen que el paciente gradualmente se sienta sin control de los síntomas y resienta cada vez más no poder realizar eficientemente las actividades personales y del hogar que normalmente llevaba a cabo y sin mayor problema.

No obstante poder ayudar a tiempo al paciente a canalizar sus emociones, a sentirse comprendido y escuchado, será la clave del éxito de la relación no solamente con el profesional de la medicina, sino también con el profesional de ayuda psicológica.

Por otro lado, el establecimiento efectivo de la relación terapeuta-cliente y el diálogo sobre lo que se siente en un contexto de apoyo, ayuda ciertamente a que el paciente reduzca el dolor de forma significativa.

Mediante las técnicas psicológicas, los modelos terapéuticos basados en la evidencia y la inclusión del paciente en las terapias complementarias son ciertamente la clave para la mejoría del paciente. 

La literatura refiere que los sentimientos o pensamientos negativos del paciente elevan el nivel de cortisol del organismo y producen, a su vez, alteraciones en su sistema inmune adicional a otras enfermedades y cuadros infecciosos. Cada vez que un paciente siente ira o frustración y se desespera por la condición, su dolor incrementa.

Condiciones reumáticas: significado emocional

Estudios reportan que uno de los pacientes más afectados por cuestiones emocionales son los de artritis reumatoidea debido a las malformaciones que presentan en sus articulaciones.   

Los síntomas generales a nivel físico de las condiciones reumáticas son los siguientes: 

  • Dolor
  • Rigidez en las articulaciones
  • Inflamación
  • Deformación de dedos y manos
  • Disminución de la movilidad

Si bien las causas de los cambios emocionales se desconocen, sí se sabe que la inflamación de las articulaciones debido a la artritis se asocia con dos hormonas relacionadas con los estados de ánimo:

  1. Serotonina: conocida como la hormona del bienestar y el placer; tiene que ver con funciones tales como: la memoria, la digestión y el sueño.
  2. Bajos niveles de serotonina: pueden causar depresión y mal funcionamiento del sistema inmune.

Además de las emociones negativas o cambios en los estados de ánimo, algunas  personas podrían sentir la necesidad de compensar su tristeza y enojo con conductas desadaptadas o poco saludables tales como:

  • Parar de comer o comer en exceso
  • Fumar
  • Ingerir alcohol
  • Hacer uso de sustancias controladas

Por otro lado, hay literatura que sustenta que los pacientes con condiciones reumáticas podrían presentar una  falta de energía y motivación grande, por lo cual tienden a abandonar sus tratamientos.

Las personas identificadas en mayor riesgo son: 

  • Los adultos mayores
  • Las personas que viven solas
  • Los pacientes con otras enfermedades crónicas
  • Las personas que se encuentran bajo mucho estrés
  • Las personas depresivas

Impacto de las reacciones emocionales

El impacto de las reacciones emocionales del paciente ha sido

definido como “el conjunto de razones que aportan, en su toma de decisiones, ya sea aceptar o rechazar el tratamiento por  temor a los posibles efectos secundarios”

Pacientes entrevistados han afirmado que el estar triste o alegre durante el proceso de su enfermedad ha sido clave al aceptar o rechazar el tratamiento que les han presentado sus médicos.

La crítica que recibe el paciente por lo que le ocurre a su cuerpo promueve que sienta una tristeza profunda, de modo que en ocasiones cierra la entrada de otras personas a su vida personal más allá de sus familiares. Simbólicamente, para el paciente, una articulación tiene que ver con la gracia y la libertad de poder moverse.

Es por esto que cuando los pacientes relacionan las condiciones reumáticas con la rigidez, el dolor, la deformación, la incapacidad y el aislamiento, inmediatamente les surgen pensamientos y actitudes negativas hacia su vida (a nivel general).

Muchas personas tienden a ver su impotencia como una parte negativa de su vida y son extremadamente exigentes e intolerantes con sus faltas. Sentirse impotente les hace sentir decepcionados consigo mismo, por lo cual, en la mayoría de ocasiones, están de mal humor.

Su inseguridad hace que únicamente se enfoque en los demás con la finalidad de ser aceptado, en lugar de luchar por su bienestar.

Los síntomas de la enfermedad, los riesgos de la medicación, la identificación/aceptación de sí mismo/a como una persona con una enfermedad crónica y el propio proceso de tener que tomar decisiones imposibilitan su determinación para el cumplimiento con su medicación. 

Para algunos, el tratamiento es considerado “un mal necesario”, por lo cual vale la pena correr los riesgos poco seguros o inciertos que representa el tratamiento. Por lo tanto, cuando el paciente se siente abrumado por la sobreinformación de opciones de tratamientos tiende a posponer  su decisión debido a la angustia por padecer una enfermedad crónica e irreversible.

Tabla de emociones que puede presentar el paciente al aceptar y/o rechazar su tratamiento

Sentimientos positivos: cuando
acepta el diagnóstico
Sentimientos negativos: cuando
no acepta el diagnóstico 
Fe ,
tranquilidad,
optimismo,
serenidad,
sosiego,
esperanza,
comprensión,
solidaridad,
respeto,
autonomía ,
fuerza
y disfrute.
Dolor,
pérdida,
sensación de impotencia,
vergüenza,
miedo,
sorpresa,
negación,
preocupación,
tristeza,
aislamiento,
enojo,
irritabilidad,
frustración,
ira,
decepción,
ansiedad y depresión.

Finalmente, no es hasta que el paciente reconoce y atiende sus cambios emocionales que logra aceptar las diferentes opciones de tratamientos accesibles para tener una mejor calidad de vida y lograr finalmente su estabilidad física y emocional. 

Recomendaciones para manejar su estado emocional

  1. Aprenda todo lo que pueda sobre el tipo de condición reumática que tiene.
  2. Termine con el ciclo de dolor, estrés/ansiedad y depresión y busque ayuda de algún profesional de la salud mental.
  3. Aprenda a sobrellevar su condición llevando a cabo todas las actividades de su disfrute con precaución.
  4. Libérese de los pensamientos tóxicos que le atormenten sobre su salud y hágale todas las preguntas a sus profesionales de salud. 
  5. Eduque a los que le rodean sobre su condición, cómo le ha afectado la enfermedad y sobre el tratamiento que está llevando a cabo. 
  6. Sea flexible consigo mismo/a y planifique actividades teniendo en cuenta sus períodos sin dolor o cansancio. 
  7. Establezca prioridades en su vida y trate de hacer las cosas según el orden de importancia establecido.
  8. Trabaje con los sentimientos negativos haciendo uso de  la escritura, la terapia creativa, escuche música y/o simplemente dialogue con las personas que son importantes para usted.
  9. Reconozca cuándo ha hecho algo que sobrepasa lo que puede hacer o se le ha permitido (descanse).
  10. Comparta sus sentimientos con su médico, familiares y amigos. 
  11. Establezca prioridades genuinas en su vida. 
  12. Reconozca lo que puede hacer y lo que no puede cambiar. 
  13. Si tiene dudas sobre su condición, comuníquese con su profesional de ayuda de inmediato. 

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