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Hierbas y raíces para el dolor articular

El dolor de los dedos de las manos, de los pies o de una rodilla por desgaste de las articulaciones son procesos dolorosos y molestos que casi siempre nos obligan a tener que recurrir a fármacos para sentirnos mejor. Sin embargo existen maravillosas hierbas y raíces antiinflamatorios que pueden aliviar el dolor articular de forma muy efectiva. 

Siempre es importante que sigas las prescripciones médicas convencionales, no obstante cuando estés en casa y sientas la necesidad de tomarte un calmante o el clásico ibuprofeno, es mejor recurrir a estos  antiinflamatorios naturales. 

Romero para el dolor

El romero es una de las hierbas aromáticas y medicinales más reconocidas en la dieta mediterránea, que aporta un sabor característico a los platos y que, además, es muy utilizada en todo tipo de remedios caseros. 

Además tiene la propiedad de actuar del mismo modo que un calmante. Es estupenda para reducir todo tipo de dolor articular.

Esto se debe, básicamente, a que su composición dispone de ácido ursólico, el cual combate de forma muy efectiva este tipo de infecciones que se producen alrededor de los cartílagos o en las articulaciones de manos y rodillas, sin provocar ningún efecto secundario.

Preparación

Los Ingredientes que necesitas para prepar una infusión son 200 gramos de romero y 2 vasos de agua (400 ml).

Cuando el agua esté hirviendo, añades las ramitas de romero para que se destilen las propiedades a lo largo de 20 minutos. 

Pasado ese tiempo, deja que repose y puedes tomar dos tazas al día.

Cola de caballo para el dolor

Puedes conseguir cola de caballo en farmacias y tiendas naturales especializadas. Además de ser reconocida por ser uno de los mejores antiinf lamatorios naturales, es una planta que nos aporta numerosos minerales y vitaminas. 

Puedes tomarla en infusión, dos veces al día. 

La cúrcuma

Esta especia, originaria de Asia y que aporta un atractivo color a nuestras comidas, es fabulosa para tratar el dolor articular. 

Cuando sientas dolor, no dudes en probarla antes de recurrir a un medicamento.

Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antioxidantes, combate adecuadamente todos los procesos infecciosos que nuestro cuerpo debe reparar, y desintoxica cualquier tejido herido.

Para beneficiarte de la cúrcuma, puedes prepararte una rica infusión.

Preparación

Los ingredientes que necesitas son: una cucharada de cúrcuma (20 gramos), 3 tazas de agua (750 ml) y 3 cucharadas de miel (60 gramos).

Empieza por calentar agua, cuando ha empezado a hervir, añade la cucharada de cúrcuma. Verás que, de inmediato, el agua adquiere un color amarillento muy atractivo. Permite que siga en ebullición durante 10 minutos para, después, dejar que repose.

Luego cuela el contenido y añade las tres cucharadas de miel

Podemos ir bebiendo con regularidad a lo largo de todo el día para tratar la inflamación y el dolor articular. 

El jengibre

Esta raíz medicinal es, posiblemente, uno de los mejores antiinflamatorios naturales, muy adecuado también para tratar los procesos relacionados con el dolor articular.

Preparación 

Para esta infusión necesitas 200 gramos de raíz de jengibre rallada, dos vasos de agua (400 ml) y 2 cucharadas de miel.

En este caso, cuando el agua esté hirviendo, añade el jengibre para que se haga una cocción a lo largo de 20 minutos. Pasado ese tiempo, deja que repose 10 minutos para, después, colar el contenido.

El siguiente paso será añadir las dos cucharadas de miel. La miel es un ingrediente imprescindible en este tipo de remedios ya que, gracias a sus propiedades naturales, también combate muy efectivamente todo tipo de dolor articular. 

Linaza

Las semillas de lino o linaza se pueden encontrar fácilmente en tiendas naturales especializadas. 

No son caras y actúan como antiinflamatorios naturales para tratar el dolor articular por lo siguiente:

Por su composición a base de Omega-3 de origen natural es excelente para el dolor. 

Gracias a ello, reforzamos nuestro sistema inmune y ayudamos a nuestro cuerpo a combatir esas infecciones que se crean alrededor de las articulaciones. 

Merece la pena recordar que, a la hora de tomar Omega-3, siempre será más recomendable que sea de origen vegetal ya que, si procede de grasas animales, conseguiremos todo lo contrario, es decir, “inflamarnos”.

Puedes tomar dos cucharadas diarias de forma natural o añadiéndolas en tus ensaladas, pero nunca las cocines, porque entonces perderemos gran parte de ese Omega-3 y, además, serán mal digeridas por nuestro organismo.