Mejorar el dolor articular con el método japonés Yoko Mizoguchi

Mejorar el dolor articular con el método japonés Yoko Mizoguchi

Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública | Artritis y Reumatología

Reajustar la posición corporal es posible haciendo tan solo 5 sencillos ejercicios al día, según una profesora de yoga y Pilates, muy conocida en Japón. Para lograrlo, cuenta sus secretos en un libro “Un cuerpo perfecto en 3 minutos”.  

Los programas de entrenamiento japoneses están de moda. Seguramente el método Sakuma es el de más renombre hoy en día, pero hay otros como el de Yoko Mizoguchi, conocida también como Hako, que ha ganado mucha popularidad en su país.

Esta reconocida profesora de yoga y Pilates, que antes fue bailarina, recoge los secretos de su método de reajuste corporal en su libro. Una obra que en Japón ya es de las más vendidas.

El éxito de su método, sin duda, el hecho de que los ejercicios sean sencillos y muy rápidos de llevar a cabo, hay que invertir menos de 30 segundos en cada uno de ellos, lo explica en buena parte.

Gracias a ellos, según palabras de Mizoguchi, podrá “destensar y ajustar las articulaciones más importante del cuerpo para recuperar la movilidad natural”, y esto a su vez, ayuda a mejorar la postura y la silueta.

Las armaduras origen de la tensión corporal

La clave para entender por qué la tensión se acumula en sus músculos y va haciendo que cada vez  sea menos flexible y que incluso, tenga problemas para perder volumen está en lo que la profesora de yoga califica como armaduras.

Vienen marcadas por el estilo de vida y puede hacer que, pese a los esfuerzos no logré mejorar la figura.

Para la autora, hay 4 tipos de armaduras y algunas personas pueden identificarse con varios a la vez.

Armadura oxidada

Es la típica de personas con un estilo de vida sedentario, que no suele hacer ejercicio y trabaja muchas horas en la misma postura. Esto hace que el cuerpo se oxide y se tense y es fácil que acaben notando molestias o dolor en hombros, espalda y caderas.

Armadura fornida

Al contrario de lo que ocurre con la anterior, las personas con la armadura fornida suelen hacer bastante ejercicio. Su problema es que, pese a ello, no pierden volumen.

Les ocurre porque, a la hora de moverse, “es muy posible que sólo emplean los músculos de las caras exteriores, por lo que los de la cara interior estarán duros y tensos , por lo que los de la cara interior estarán duros y tensos”, explica Yoko Mizoguachi, y precisamente hacer ejercicios con el cuerpo rígido es lo que provoca la aparición de esta armadura, sostiene la experta.

Las armaduras actúan forzando nuestros músculos y articulaciones sin darnos cuenta. Esto hace que la musculatura al moverse, se tense aún más todavía, lo que favorece que la persona no se afine.

Armadura estilizada

Aunque, a simple vista, puede parecer que la postura de estas personas es correcta, la consigue forzando ciertos músculos y articulaciones.

“Para mejorarla, procuran unir los omóplatos, abrir el pecho y apretar los glúteos y cuando caminan, lo hacen rápido y con pasos grandes” apunta la autora del método.

Su postura, pues , no es natural y no pueden mantenerla si no hacen este sobreesfuerzo que acaba generando tensión.

Armadura invisible

Como su propio nombre indica, es la más difícil de detectar y es que estas personas, tras dedicar horas al yoga, el Pilates o al ballet, se mueven con delicadeza y suavidad.

Entonces ¿cuál es el problema en ellas?. Precisamente el hecho de que al pasar tanto tiempo practicando estas disciplinas a menudo sobrecargan algunos de sus músculos y articulaciones.

De hecho, es común que las personas con armadura invisible sufran lesiones o algún tipo de dolor articular.

Cómo deshacerse de la armadura

Desbloquear la pelvis y las caderas  es el primer paso para conseguirlo. “Cuando están bloqueadas, los trenes superior e inferior no se mueven de manera conjunta”, afirma la autora del manual.

Como consecuencia el cuerpo, en general, está menos flexible y puede aparecer dolor tanto en la espalda como en la cadera.

El siguiente ejercicio le ayudará a destensarse de manera sencilla:

–   Camine con las nalgas

Ganará movilidad en pelvis y cadera y al mismo tiempo gracias a él podrá relajar su cuerpo cuando lleva muchas horas sobre la silla.

En un taburete duro para que la cadera no se hunda, abre las piernas un poco y     

lleva las manos a las caderas. Levante ligeramente el glúteo derecho y carga el

peso en el izquierdo. Cambia de lado y repite 10 veces.

–   Ahora, inclina la pelvis hacia atrás mientras respira lentamente durante 10 segundos. Luego, lleve hacia delante, moviendo primero la pelvis y luego el torso para estirar bien la espalda y mantenga la postura otros 10 segundos.

Más articulaciones que conviene destensar

Una vez liberada la pelvis ya empezará. Notar cambios en la postura. Este sencillo ejercicio, incluso, puede ayudar a combatir la retención de líquidos y desinflamar las piernas, apunta la autora.

 Para no sobrecargar el cuerpo los movimientos deben ser suaves, pero además, hay otras articulaciones que deben liberarse para mejorar la figura y la postura, los hombros, los omóplatos, los glúteos y los tobillos. En el libro, Yoko Mizoguchi aconseja hacerlo con ejercicios específicos de rotación, estiramientos y automasajes.

De rotación, estiramiento y automasaje, la autora propone hacer 5 ejercicios al día a los que, en total, hay que dedicar tan solo 3 minutos. Si la persona es constante la figura poco a poco  se sentirá más ligera.

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