viernes , diciembre 14 2018
Hidroterapia para el paciente con artritis
Existen diversas formas de reducir el dolor de la condición de artritis que estés padeciendo, algunos de ellos son lúdicas actividades que puedes desarrollar en la piscina, el rio y el mar. Los ejercicios en el agua traen grandes beneficios al cuerpo y te ayudan de alguna manera a disminuir la rigidez que la artritis ocasione en tus articulaciones.

Hidroterapia para el paciente con artritis

Existen diversas formas de reducir el dolor de la condición de artritis que estés padeciendo, algunos de ellos son lúdicas actividades que puedes desarrollar en la piscina, el rio y el mar. Los ejercicios en el agua traen grandes beneficios al cuerpo y te ayudan de alguna manera a disminuir la rigidez que la artritis ocasione en tus articulaciones.

Puedes probar realizando ejercicios en agua caliente, esto beneficiará tu temperatura corporal, logrando que los vasos sanguíneos se dilaten, incrementando la circulación en la sangre a través del cuerpo; esta técnica aliviará el dolor y mejorará la flexibilidad de las articulaciones.

Las actividades físicas en el agua disminuyen la tensión y permiten una movilidad libre, además de proveer resistencia media para ayudar a fortalecer los músculos. Ten en cuenta que si realizas ejercicios en el agua deben ser lentos, evitando exceder la capacidad de tus articulaciones. En caso de que al inicio de la rutina sientas dolor, disminuye el ritmo con el que estás desarrollando estas actividades.

Ejercicios que puedes realizar en el agua

  • Ponte de pie junto al muro de la piscina y sujétate para conservar el equilibrio.
  • Levanta el muslo, paralelo a la superficie del agua, tan alto como te sea cómodo.
  • Baja la pierna.
  • Suavemente columpia la pierna detrás de tu cuerpo, con cuidado de no arquear la espalda.
  • Repite con el otro lado lentamente.

¿Dónde puedes realizar los ejercicios?

  • En jacuzzi: realizar actividades en este espacio trae consigo el beneficio del masaje, debido a las turbinas que liberan una mezcla de agua caliente y aire, esto beneficiará la relajación de los músculos rígidos.

 

  • En piscina: estos ejercicios puedes realizarlos alrededor de tres veces por semana con una duración de 45 a 60 minutos, siempre déjate guiar por el instructor informándole sobre la condición de artritis que padeces.

 

  • En casa: si tu reumatólogo te da luz verde para que realices estas actividades, podrías instalar un jacuzzi o piscina en tu casa y siguiendo las instrucciones de un instructor realizar estas actividades trayendo múltiples beneficios a tus articulaciones.

Ten en cuenta que estos ejercicios no reemplazan el tratamiento médico que estés implementando para tu condición, esta estrategia te ayuda a reducir el dolor y permite una mejor flexibilidad en las articulaciones. Antes de realizar estos ejercicios, consulta con el reumatólogo si la hidroterapia es adecuada para ti.

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