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Soportes ortopédicos de las rodillas para la artrosis

Soportes ortopédicos de las rodillas para la artrosis

Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública | Artritis y Reumatología

Un dispositivo de inmovilización de la rodilla es una herramienta para controlar el malestar de la artrosis de la rodilla. Este dispositivo puede ayudar a reducir el dolor al desplazar a otro lado el peso que normalmente recaería en la parte más dañada de la rodilla, lo que puede mejorar la capacidad para desplazarse y ayuda a que pueda caminar con comodidad.

Existen varios tipos de dispositivos de inmovilización que se usan para la artritis de rodilla. Un dispositivo de inmovilización y descarga desplaza el peso fuera de la parte afectada de la rodilla.

¿Por qué realizarlo?

La artrosis es una enfermedad compleja que afecta toda la articulación. Se conoce principalmente como un tipo de artritis por desgaste que comúnmente afecta las rodillas de las personas mayores. La enfermedad frecuentemente afecta un lado de la rodilla más que el otro. Este daño desigual puede hacer que la rodilla se alinee de manera imperfecta, lo cual puede causar rodillas retraídas o piernas arqueadas.

A medida que el daño avanza esta falta de alineación empeora. Un dispositivo de inmovilización de rodilla puede quitar presión de la parte de la articulación más afectada por la artrosis y ayudar a aliviar el dolor. Si siente que la rodilla se dobla cuando le agregar peso, el dispositivo de inmovilización de rodilla también puede ayudarle a pararse y a moverse con mayor confianza.

Riegos

Estos son los posibles riesgos de usar un dispositivo ortopédico para la rodilla:

·  Malestar al usar el dispositivo de inmovilización: un dispositivo ortopédico para la rodilla puede parecer pesado, voluminoso y caliente al principio. Un mal ajuste puede hacer que se resbale.

·  Inflamación e irritación cutánea: si el aparato ortopédico de la rodilla no le queda bien, puede enrojecerse e irritar la piel que está debajo. Algunas personas también tienen inflamación alrededor de la articulación.

·  Ausencias de beneficios: los estudios sobre los dispositivos de inmovilización de rodilla para pacientes con artrosis han sido escasos y con resultados variados. En algunos casos no se ve ningún beneficio, en otros informan disminución de dolor y un aumento de la función.

·  Rigidez: el uso de un aparato ortopédico puede hacer que el usuario trate la rodilla como lesionada y favorezca la otra rodilla, lo cual podría contribuir a la rigidez de la articulación.  

Prepararse para el uso del dispositivo

Hablar con el especialista del interés por el dispositivo de inmovilización de rodilla, de esta manera tanto el paciente como el especialista decidirán si el dispositivo de inmovilización de rodilla puede ayudar con el problema y qué tan probable es que lo utilice con regularidad.

Si el paciente decide probar un dispositivo de inmovilización de rodilla el médico lo remitirá a un ortopedista quien es el que diseña, construye y adapta el dispositivo para el paciente.

Lo que puede esperar

Algunos tipos de dispositivos de inmovilización de la rodilla vienen adaptados para varios tamaños, los diseños permiten ajustar la presión que ejercen sobre la rodilla, dependiendo de cuánto apoyo necesite el paciente para diferentes actividades y en diferentes momentos del día. Si encuentra un dispositivo de inmovilización estándar que se adapte bien al paciente, este podrá llevarlo inmediatamente a la casa. Los dispositivos de inmovilización de rodilla a medida están diseñados y construidos para adaptarse a las medidas de los diferentes pacientes.

Ajustes del aparato ortopédico

El paciente podría acostumbrarse a usar un dispositivo de inmovilización para la rodilla más rápido si comienza con un buen ajuste, que es el objetivo de trabajar con un ortopedista. Durante la adaptación, el ortopedista mira:

·  Examina la rodilla.

·  Hace preguntas sobre antecedentes de artritis en la rodilla y los síntomas que más le molestan.

·  Pregunta sobre las actividades que espera realizar el paciente con el dispositivo.

·  Pedir que camine unos pocos pasos para ver cómo se comporta la rodilla del paciente.

·  Tomar medidas de la pierna para determinar qué tamaño necesita.

·  Hablar sobre los pro y contras de los dispositivos de inmovilización de rodilla.·  Hacer probar diferentes dispositivos de inmovilización de rodilla para determinar qué estilo se siente mejor y le resulte más fácil usar al paciente.

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