Lo que debes saber sobre la ciática

La ciática o ciatalgia es la afectación del nervio ciático, uno de los nervios más importantes del cuerpo ya que es mixto, es decir motor y sensitivo, e inerva la parte posterior del muslo.

Este nervio nace de las raíces de L4, L5, S1 y S2, pasa por el agujero ciático mayor hacia la pierna, donde a la altura de la flexura de la rodilla (hueco poplíteo) se divide en dos nervios: peroneal (antes ciático poplíteo externo) y tibial (antes ciático poplíteo interno). A lo largo de su recorrido, el nervio ciático pasa por diferentes estrechos o bajo estructuras que pueden comprometerlo, como el músculo piramidal o piriforme o a nivel de los isquiotibiales (especialmente del bíceps femoral) debido, por ejemplo, a una rotura de fibras.

La ciática con frecuencia se caracteriza por: la presencia de dolor constante en una nalga o en una sola pierna (rara vez puede presentarse en ambas piernas), dolor que se agudiza al sentarse, quemazón o hormigueo que baja por la pierna, debilidad, adormecimiento o dificultad para mover la pierna o el pie y dolor punzante que pueda hacer difícil ponerse de pie o caminar.

El dolor de la ciática puede variar desde infrecuente e irritante hasta constante y debilitador. Los síntomas específicos de la ciática también varían mucho en cuanto al tipo de síntoma, el lugar afectado y su gravedad; todo depende de la afección causante de la ciática. Aunque los síntomas pueden ser muy dolorosos, rara vez producen daños permanentes en el nervio ciático.

La prevalencia de la ciática aumenta en las personas de mediana edad. Es rara su aparición antes de los 20 años. La probabilidad de experimentar la ciática aumenta por los cincuenta años y luego se disminuye.

En general, la ciática no es causada por un evento o una lesión aislados, sino que suele ir desarrollándose con el tiempo. La gran mayoría de las personas que experimentan la ciática se curan dentro de unas semanas o meses y consiguen aliviar el dolor con tratamientos no quirúrgicos. Sin embargo, otras sufren una ciática fuerte y debilitante debido a la compresión del nervio ciático.

Existen unos pocos síntomas que puedan requerir de una intervención médica (y posiblemente quirúrgica) inmediata, tales como: padecimientos neurológicos progresivos (por ejemplo, debilidad de la pierna) o una disfunción intestinal o vesical.

Valga recordar que, como la ciática es provocada por una afección médica de fondo, su tratamiento se centra en el alivio de las causas subyacentes de los síntomas. Generalmente, el tratamiento consta de cuidados personales o tratamientos no quirúrgicos, pero para casos graves o resistentes al tratamiento, puede ser una opción la cirugía.

Al hablar de la ciática es importante entender la causa médica de fondo de los síntomas de ésta. Hay seis problemas de la parte inferior de la espalda que son las causas más comunes de la ciática:

Hernia discal lumbar

Una hernia discal es un abombamiento o una herniación de la parte blanda interior (nucleus pulposus) del disco por su parte fibrosa exterior (annulus), provocando la irritación de la raíz nerviosa vecina donde esta raíz sale de la columna vertebral. Comúnmente, se piensa que una herida causada por una torsión repentina puede llevar, finalmente, a una hernia discal y a la ciática. En realidad, la mayoría de los discos se debilitan con el tiempo, debido a microtraumatismos repetidos que los lleva, al final, a herniarse. A la hernia discal también se le denomina ruptura discal, disco protuberante o pinzamiento de nervio, y la ciática es el síntoma más común de una hernia discal lumbar.

Estenosis del canal lumbar

Esta afección frecuentemente causa la ciática debido al estrechamiento del canal vertebral. La estenosis del canal lumbar está relacionada con el envejecimiento natural y es bastante común en los adultos de más de 60 años de edad. Esta afección generalmente es el resultado de una combinación de uno o más de los siguientes factores: articulaciones facetarias hipertróficas, hipertrofia de los tejidos blandos y un abombamiento discal que presiona las raíces nerviosas donde estas raíces salen de la columna vertebral, provocando así el dolor ciático.

Discartrosis

Aunque la degeneración discal es un proceso natural del envejecimiento, para algunas personas uno o más discos degenerados en la parte inferior de la espalda también pueden irritar una raíz nerviosa y causar la ciática. La discartrosis se diagnostica cuando un disco debilitado causa micromovimientos excesivos en ese nivel de la columna vertebral y proteínas inflamatorias de dentro del disco se quedan expuestas e irritan el área (incluidas las raíces nerviosas). A pesar de su nombre, esto no es realmente una enfermedad, sino una parte natural del envejecimiento.

Espondilolistesis ístmica

Esta afección ocurre cuando una pequeña fractura por sobrecarga permite que una vértebra se deslice hacia adelante sobre otra vértebra (por ejemplo, la vértebra L5 se desliza sobre la vértebra S1). La combinación del colapso del espacio intervertebral y la fractura y el deslizamiento hacia adelante de la vértebra puede ocasionar el pinzamiento del nervio donde sale la columna vertebral, causando así la ciática.

Síndrome piriforme

El nervio ciático también puede ser irritado al pasar por debajo del músculo piriforme en la nalga. Si el músculo piriforme irrita o pinza una raíz nerviosa comprendida por el nervio ciático, puede causar un dolor parecido a la ciática. Esto no es una radiculopatía verdadera (la definición clínica de la ciática), pero el dolor de pierna puede sentir igual que la ciática causada por la irritación de un nervio.

Disfunción de la articulación sacroilíaca

La irritación de la articulación sacroilíaca (ubicada en la parte inferior de la columna vertebral) también puede irritar el nervio L5, encima de la articulación sacroilíaca, causando un dolor parecido a la ciática. El dolor de pierna puede sentir igual que la ciática causada por la irritación de un nervio.

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